La regularización de los atrasos de salario

La regularización de los atrasos de salario

La complejidad de la regulación del salario se hace patente cuando las retribuciones de los trabajadores se prestan a una triple consideración: 

  • Laboral, como remuneración por el trabajo efectuado por cuenta ajena.
  • De Seguridad Social: como base de cotización a la Seguridad Social.
  • Fiscal: como base impositiva de determinados tributos.

Por estos motivos, el pago retroactivo de salarios, más comúnmente conocidos como atrasos, suponen todo un reto para cualquier empresa. 

Desde una consideración laboral…

El pago retroactivo de salarios supone el ingreso de la diferencia entre la cantidad que se le pagó al trabajador en su momento y la cantidad que realmente debería haber percibido. Suele formalizarse a tal efecto una “nómina de atrasos”.

Las principales causas que pueden dar lugar a la misma pueden surgir por varias razones:

  • Actualización del Convenio Colectivo aplicable que implica revisión salarial. 
  • Condiciones laborales vigentes no aplicadas, como, por ejemplo: falta de subida de IPC establecida con carácter anual en convenio.
  • Subida salarial por voluntad del empresario con carácter retroactivo, como por ejemplo, por cantidades abonadas como compensación de una prestación de servicios durante cierto tiempo.
  • Retribución por categoría laboral inferior a la que corresponde según actividad laboral.
  • Horas extras por debajo de las cantidades establecidas en convenio… etc. 

Desde el ámbito propio de la gestión recaudatoria de la Seguridad Social…

¿CÓMO LIQUIDARLOS?

Efectuando la correspondiente liquidación complementaria (L03) “abono de salarios con carácter retroactivo”. Para ello se debe de informar la fecha en la que se abonaron o debieron de abonarse dichos atrasos, para lo cual será obligatoria la cumplimentación del nodo “fecha de control”.

Actualmente, la Tesorería General de la Seguridad Social, calcula la fecha del plazo reglamentario de ingreso de estas cuotas aplicando a la fecha de control las condiciones de periodicidad de pago que figuran para el Código de Cuenta de Cotización en el “mes hasta” de la liquidación complementaria, aplicando o dejando de aplicar los recargos correspondientes. Pero tras la publicación del Boletín de Noticias Red 20/2020, el cálculo del plazo reglamentario de ingreso en liquidaciones L03 se ha modificado. 

De esta forma, puesto que el cálculo de la obligación viene determinado por la fecha en que se abonaron o debieron de abonarse estos atrasos (fecha de control), a partir del próximo mes de marzo de 2021, la TGSS aplicará las condiciones de ingreso que tuviera el Código de Cuenta de Cotización en la fecha de nacimiento de la obligación, es decir, en la fecha en que se abonan o debieron de abonarse los salarios, identificada la fecha de control. 

¿CUÁL ES EL PLAZO DE LIQUIDACIÓN?

Las cuotas de la Seguridad Social, y en su caso, los demás conceptos que se recaudan conjuntamente, se liquidarán por mensualidades, y se ingresarán dentro del mes natural siguiente al que corresponde su devengo, sin embargo, respecto al tema que estamos abordando en este artículo, nos encontramos los siguientes supuestos especiales:

  • Salarios de tramitación: El plazo reglamentario de ingreso finaliza el último día del mes siguiente al de notificación de la sentencia, auto judicial o acta de conciliación.
  • Incremento de salarios con carácter retroactivo: El ingreso de cuotas por incrementos de salarios, modificaciones de las bases y tipos que deban aplicarse con carácter retroactivo, en virtud de disposición legal, acta de conciliación, sentencia judicial o por cualquier otro título legítimo, finalizará, salvo que en dichas normas se fije otro plazo, el último día del mes siguiente al de la publicación en el boletín oficial correspondiente de las normas que los establezcan, al de la notificación del acta de conciliación o de la sentencia judicial, o expedición del título legítimo.
  • En el supuesto de que la sentencia judicial que haya declarado las diferencias salariales haya sido recurrida: la obligación de cotizar a la Seguridad Social quedará interrumpida durante la substanciación del recurso, iniciándose el plazo indicado, a partir de la fecha de notificación de la sentencia firme dictada por la instancia superior.
  • Diferencias salariales debidas a convenio colectivo: El plazo reglamentario de ingreso finalizará el último día del mes siguiente a aquel en que deban abonarse, en todo o en parte, dichos incrementos en los términos estipulados en el Convenio y, en su defecto, hasta el último día del mes siguiente al de su publicación en el boletín correspondiente.
  • Diferencias de cotización como consecuencia de la Orden anual de Cotización: Las diferencias de cotizaciones, como consecuencia de lo dispuesto en la Orden anual de cotización, respecto de las cotizaciones que, a partir del 1 de enero de cada ejercicio, se hubieran efectuado, deberán ser ingresadas antes del último día del segundo mes siguiente al de publicación de aquella Orden.

Desde una consideración fiscal…

¿CUÁL ES SU IMPUTACIÓN TEMPORAL?

Los atrasos salariales derivados de la actualización de las tablas del convenio colectivo tienen la calificación de rendimientos del trabajo, conforme al art. 17.1 de la Ley 35/2006 del IRPF. 

Por tanto, y de acuerdo con lo que señala Hacienda sobre la imputación temporal de las rentas recogida en el art. 14 de la Ley 35/2006 del IRPF, la regla general para los rendimientos del trabajo, es que los mismos se imputarán al periodo en que sean exigibles por su perceptor

Dicho de otra forma, si el pago de los atrasos se satisface en el mismo periodo impositivo de su exigibilidad, a efectos de IRPF, no procederá imputarlos a ejercicios anteriores. 

Pero, si cuando por circunstancias justificadas no imputables al contribuyente, los rendimientos del trabajo se perciban en periodos impositivos distintos a aquellos en que fueran exigibles, deberán declararse cuando se perciban, pero imputándolos al periodo en que fueron exigibles, mediante la correspondiente autoliquidación complementaria, que no conllevará, sanción ni intereses de demora, ni recargo alguno. 

La autoliquidación se presentará en el plazo que media entre la fecha en que se perciban los atrasos, y el final del inmediato siguiente plazo de declaraciones por el impuesto.

Por otra parte, cuando no se hubiera satisfecho la totalidad o una parte de una renta, por encontrarse pendiente de resolución judicial la determinación del derecho o su percepción o cuantía, los importes no satisfechos se imputarán al periodo impositivo en que aquélla adquiera firmeza, integrándose en su declaración

No obstante, si los rendimientos del trabajo no se perciben en el ejercicio en que haya adquirido firmeza la resolución judicial, procederá declarar los mismos, cuando por fin se cobren, mediante declaración complementaria de la del ejercicio en el que la resolución judicial adquirió firmeza

Dicha declaración debe realizarse en el plazo que media entre la fecha en que se perciban los rendimientos y el final del plazo inmediato siguiente de presentación de declaraciones por el IRPF.

¿Y EN CUÁNTO A LAS RETENCIONES?

  • Si el atraso en la nómina se produce dentro del mismo ejercicio, se aplica el tipo de retención que corresponda según el procedimiento general.
  • Si se produce en un ejercicio distinto, entonces se aplica el tipo de retención del 15%.

¿CÓMO SE MUESTRAN LAS PERCEPCIONES DE ATRASOS EN EL MODELO 190?

  • Si los atrasos se producen dentro del mismo ejercicio, y por tanto con los porcentajes que tenía la ficha del trabajador, las percepciones y retenciones del IRPF se mostrarán sumadas al bruto, sin diferenciación.
  • Si los atrasos se calcularon aplicando el tipo de retención del 15%, las percepciones y retenciones se mostrarán en un registro a parte, con el año de devengo de los salarios.

¿CÓMO LO DEBE DECLARAR EL TRABAJADOR?

Realizando una declaración complementaria que recogerá la totalidad de los datos que deban ser declarados; para ello deberá incorporar los datos que no hubiese introducido, modificar los erróneos y mantener los datos consignados en la declaración originaria que sean correctos; en este caso, marcando la casilla 108, si ha percibido atrasos de rendimientos del trabajo con posterioridad a la presentación de la anterior declaración del ejercicio que corresponda. 

Así, si los atrasos se perciben entre el 1 de enero de 2021 y el inicio del plazo de presentación de las declaraciones del IRPF correspondiente al ejercicio 2020, la autoliquidación complementaria deberá presentarse en dicho año antes de finalizar el plazo de presentación (hasta el 30 de junio de 2021).

Si se trata de atrasos del ejercicio 2020, en ese caso se incluirán en la propia autoliquidación de dicho ejercicio. 

Para los atrasos que se perciban con posterioridad al inicio del plazo de presentación de declaraciones del ejercicio 2020, la autoliquidación complementaria deberá presentarse en el plazo existente entre la percepción de los atrasos y el final del plazo de declaración del ejercicio 2021.

Desde ASESORÍA GESTORÍA, hemos intentado resumir de forma clara las consideraciones Laborales, de Seguridad Social y Fiscales a tener en cuenta para la correcta gestión de los atrasos salariales. 

Si necesitas orientación para abordar esta cuestión, no dudes en contactar con nosotros en el 926 16 14 68 o en info@asesoriagestoriaayg.com

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